Son muchos los artículos que leo sobre los peligros de la irrupción de la inteligencia artificial (IA) en nuestras vidas. Últimamente solo veo y leo opiniones en contra. Frases como “La IA va a acabar con miles de puestos de trabajo”, “La IA va a hacer que los alumnos pierdan capacidad de búsqueda de información, síntesis o la misma capacidad de redactar bien un trabajo” o “La IA nos va a volver tontos o, peor, dependientes de ella”.
Es cierto que no solo leo este tipo de comentarios. En mi trabajo, los compañeros suelen mostrarse emocionados al ver que tareas que suelen ser tediosas, como las burocráticas, o tareas que requieren de mucho tiempo y esfuerzo, como la adaptación de materiales para el alumnado que lo necesita, ahora se han vuelto mucho más llevaderas con la ayuda de la IA, ofreciendo resultados que motivan a seguir creando y adaptando.
La IA ha venido para quedarse y, como le decía a mi padre cuando explotó internet: “Papá, a la máquina de escribir no vamos a volver”. Por lo tanto, abracemos la IA, aliémonos con ella y aprendamos a trabajar juntos en pos de un resultado mejor. Siempre con la mirada puesta en nuestro alumnado, para el que trabajamos, con la esperanza de llegar más y mejor en todos los aspectos en los que un maestro debe influir en sus alumnos.
Como ya he dicho, podemos criticar la IA, ver solo los efectos negativos que puede tener sobre la sociedad e incluso podemos dejarla de lado y ser unos “antisistema”, pero la IA seguirá estando ahí, seguirá creciendo y mejorando. Creo que la clave está en conocerla y ponerla a nuestro servicio, ya que nos va a proporcionar una cantidad de recursos que no solo nos va a reducir la carga de ciertas tareas, sino que nos va a convertir en mejores profesionales.
Hay estudios que revelan que el 70% de los docentes ya utiliza la IA para planificar las clases. No sé yo si serán tantos los que la utilizan con esa finalidad. Incluso me atrevería a decir que sí, que el 70% la utiliza, pero sin saber muy bien cómo hacerlo y, mayoritariamente, con la finalidad de reducir carga burocrática.

¿Qué es Gemini?
Gemini es una familia de modelos de inteligencia artificial desarrollados por Google. Se destacan por ser multimodales, lo que significa que pueden entender y combinar diferentes tipos de información a la vez: texto, código, audio, imágenes y video. Piensa en Gemini como un cerebro artificial muy avanzado que no solo lee y escribe como otros modelos de lenguaje, sino que también puede «ver» y «escuchar», procesando y relacionando toda esta información para realizar tareas complejas.
Rol actual de Gemini en la educación:
Actualmente, Gemini está empezando a integrarse en el ámbito educativo, principalmente a través de las herramientas de Google for Education (como Google Workspace for Education). Su rol se centra en ser un asistente inteligente tanto para educadores como para estudiantes.
Para los educadores, ayuda a optimizar tareas que consumen tiempo, permitiéndoles dedicarse más a la enseñanza. Esto incluye:
- Generar ideas para situaciones de aprendizaje o proyectos (ABP) y tareas, actividades o ejercicios.
- Resumir documentos o materiales de estudio.
- Redactar comunicados, emails.
- Crear materiales de aprendizaje adaptados o más atractivos.
Para los estudiantes, ofrece soporte para mejorar su proceso de aprendizaje:
- Ayudar a comprender conceptos complejos explicando temas de diversas maneras.
- Ofrecer apoyo en la redacción y la revisión de textos.
- Generar ejercicios de práctica o cuestionarios basados en un tema.
- Proporcionar retroalimentación sobre su trabajo (aunque siempre se enfatiza la importancia de la revisión humana).
- Acceder a información y resumir fuentes para la investigación.
En esencia, el rol actual de Gemini en la educación es potenciar las capacidades humanas, facilitando tareas, personalizando la experiencia de aprendizaje y proporcionando acceso a la información de una manera más interactiva y eficiente. No busca reemplazar a los educadores, sino ofrecerles una herramienta poderosa para enriquecer la enseñanza y el aprendizaje.
¿Cómo utilizar bien Gemini?
Tenemos que tener claro que la IA (Inteligencia Artificial) no es AA (Adivina Artificial) y que los resultados que nos ofrezca van en función de lo bien que manejemos el lenguaje para que la respuesta sea adecuada y de calidad. Muchos compañeros me dicen que la respuesta que Gemini les da no se ajusta a lo que ellos buscaban, pero cuando veo la pregunta que le han planteado, ésta suele ser muy genérica y claro, lo que ellos tienen en mente choca con lo que la IA les ofrece y el resultado es poco satisfactorio.
La clave está en el prompt, que siempre tiene que tener esta estructura:
- Rol: Qué rol queremos que asuma.
- Tarea: ¿Qué quieres que haga por ti? (Intentando no anidar ideas, ve paso a paso).
- Formato: ¿Qué formato de salida deseas: tabla, lista de elementos, tono formal/informal?
- Contexto: Sin dar datos sensibles, ayuda a la IA a comprender las limitaciones del alumnado.
Como he comentado, no es fácil hacer buenos prompts y se necesita un buen manejo del lenguaje para lograr respuestas adecuadas. Esto es muy importante cuando enseñamos a nuestro alumnado a trabajar con Gemini, sobre todo a los mayores.
Usos de Gemini en el aula.
Actualmente soy tutor de cuarto de primaria y trabajo con una editorial, por lo que podría decirse que no necesito nada más, ¿o sí? La verdad es que utilizo mucho Gemini y lo hago para adaptar lecturas que no me parecen adecuadas o claras para mi alumnado. Hay conceptos que en el libro están explicados de una forma que resulta confusa o que necesitan ser ampliados para dar un contexto que es necesario para entender el concepto que se está trabajando.
Os pongo un ejemplo. En un tema de Conocimiento del Medio se habla de las pensiones en el tema que se trata la pirámide poblacional, pero no se explica qué son ni de dónde vienen. Es necesario, pues, ampliar la información para hablar de los salarios de los trabajadores y de cómo una parte de esos salarios va a parar a esa “hucha” que después sirve para pagar esas pensiones… resumiéndolo mucho, claro.
En mi aula, como en todas, existe mucha diversidad y tengo que adaptar contenidos para alumnado con distintos niveles, y el uso de Gemini me facilita mucho la tarea en este sentido. Desde la redacción de problemas de matemáticas a la adaptación de lecturas, pasando por cuestionarios relacionados con temas que son de interés del alumnado.
Este año he adaptado el plan lector para fomentar la lectura ya que, debido al auge de las pantallas en casa, donde no podemos llegar, la lectura, en muchas ocasiones, es algo que brilla por su ausencia y se nota muchísimo.
El plan lector surge de mis primeros pinitos con la IA, en los que creaba cuentos para mi hija en los que ella era la protagonista y las historias ocurrían en localizaciones que eran conocidas por ella. Así es que, este curso estoy creando una serie de cuentos por capítulos en los que mis alumnos son los protagonistas y se relacionan con gente conocida e imaginaria en espacios conocidos y otros que son inventados. El éxito está siendo abrumador, con peticiones semanales y ansia por ver qué ocurre en el siguiente capítulo. Todo esto mientras trabajamos la lectura mecánica, la comprensión lectora, la expresión oral…

Además, recomiendo el uso de las gemas. Antes solo estaba disponible para suscriptores, pero desde marzo está libre para todo el mundo; podéis hacer uso de las gemas que sirven para darle pautas a Gemini y decirle cómo queréis que se comporte. Son muy útiles para que un equipo de orientación, por ejemplo, introduzca las pautas a seguir en la creación de contenidos para alumnos con dislexia y que Gemini cree tareas para ellos teniendo en cuenta esas pautas, o para subir nombres y localizaciones y pedir que se comporte como un escritor de cuentos de aventuras… los límites los pones tú.

¿Hablamos de feedback y evaluación?
Bueno, creo que muchos habéis utilizado Gemini para crear rúbricas. Es muy eficiente en ese tipo de tareas, pero ¿habéis probado a hacer una foto de un texto manuscrito por un alumno, subirlo a Gemini, pulsar la opción “Canvas” y pedir que lo corrija y te dé feedback del nivel de ortografía, gramática, etc.? Es verdaderamente alucinante.
Aquí quiero hacer un inciso: toda tarea que le encarguemos a la IA tiene que ser supervisada por nosotros. La IA falla, no nos sustituye y, como buenos profesionales que somos, leeremos, añadiremos o quitaremos lo que creamos conveniente antes de devolverlo al alumno. Nunca debemos delegar al 100% nuestro trabajo a la IA. Dicho esto, no sabéis el tiempo que gano con ciertas correcciones.
Sobre la privacidad.
Recopilación masiva de datos personales: Una de las mayores preocupaciones es la cantidad ingente de datos personales que la IA necesita para su entrenamiento y funcionamiento. Esto incluye información sensible que, si no se protege adecuadamente, puede ser utilizada de manera indebida, comprometiendo la privacidad de las personas.
En el ámbito educativo, Google ha implementado salvaguardas específicas para que el uso de Gemini respete la privacidad de los alumnos, asegurando que sus datos, especialmente los sensibles, no se utilicen de forma inapropiada (como para publicidad o entrenamiento de modelos públicos) y estén protegidos. La privacidad es fundamental para Google, especialmente en España y la UE debido al GDPR, una normativa estricta que exige transparencia y control sobre los datos. Google se compromete a cumplir el GDPR, adapta sus servicios para ello, interactúa con la AEPD (la autoridad española de protección de datos) para asegurar la conformidad con la legislación local y europea, y establece compromisos contractuales con instituciones educativas para proteger los datos de los alumnos. Por lo tanto, trabajar con Gemini dentro de Google Workspace nos da bastante seguridad en cuanto a la privacidad.

Sesgos algorítmicos y discriminación: Si los datos utilizados para entrenar los modelos de IA contienen prejuicios o reflejan desigualdades sociales, los algoritmos pueden perpetuar estos sesgos, llevando a decisiones injustas o discriminatorias en áreas como la educación.
Además, la IA puede generar información imprecisa o descontextualizada, careciendo de la comprensión completa del contexto y los matices de un tema. Por ello, un docente, con su conocimiento experto, debe revisar los resultados para asegurar la precisión de la información que reciben los estudiantes.
En este sentido, quiero destacar la NO SUSTITUCIÓN del docente por la IA. Toda actividad que realicemos debemos supervisarla, pues nuestro criterio profesional y personal siempre será muy superior a cualquier IA, ya que los que manejamos el aula y conocemos la realidad de la misma somos nosotros.

Conclusión
La inteligencia artificial no es el futuro, es el presente. ¡No te quedes atrás! Potencia tus habilidades docentes con la ayuda de Gemini. Explora sus posibilidades, experimenta con sus herramientas y descubre cómo puede transformar tu práctica en el aula. Te aseguro una cosa: tus alumnos te lo agradecerán y tú te convertirás en un profesional aún más eficiente e innovador.

Con la aparición de internet surgieron conceptos como el de “docente 2.0”. Con la irrupción de la IA en educación, nos podemos convertir en docentes 4.0 y subiendo. ¿Te animas?

Eliseo Vercher. Maestro en el Colegio Claret de Xàtiva. Consultor/formador en ScoolTic.
Creo firmemente en el poder transformador de la tecnología cuando se une a la pasión por enseñar. Mi meta: un aprendizaje sin fronteras, donde cada alumno encuentre su camino hacia el éxito.
