Cómo mejorar el control parental y del profesorado en los Chromebooks

Cuando los centros con un Proyecto de Innovación Digital Educativa (PIDE) en marcha optan por implementar Chromebooks como la herramienta de trabajo para alumnos y profesores, es necesario tener alguna herramienta para poder gestionarlos y administrarlos. (Si aún no utilizas Chromebooks en tu empresa, échale un vistazo a nuestro post «¿Usuario de G Suite y aún no has probado Chromebook? Te lo estás perdiendo…«).

Desde el Panel de Control de G Suite, una vez enrolamos los dispositivos, podemos hacer ciertas operaciones de gestión. Podemos bloquear o instalar aplicaciones, activar o desactivar servicios en los dispositivos, conectarlos a determinadas redes, bloquear páginas web, etc.

¿Qué ocurre si estamos en clase y queremos acceder a un recurso compartido que está bloqueado en nuestra red? Lo habitual es que tengamos que contactar con nuestro coordinador TIC, informático o empresa responsable de la gestión del filtro de contenidos, pero existen herramientas que nos permiten modificar el filtro nosotros mismos. Una de estas herramientas es  IMTLazarus, la cual permite a profesores e incluso a familias modificar el filtro de contenidos.

IMTLazarus

¿Qué es IMTLazarus?

Es un servicio basado en la nube dirigido a centros que poseen dispositivos móviles (tablets, smartphones) y portátiles, a quienes especialmente les preocupa el acceso de contenidos web. Ofrece una amplia gama de funciones orientadas al control de acceso de las aplicaciones y de la navegación, involucrando en este proceso de supervisión tanto a profesores como a las familias.

Permite que tanto los padres como los profesores sean parte activa en el control del uso de los dispositivos que emplean los menores de edad, estableciendo restricciones en activo, controles grupales y generando alertas ante situaciones detectadas. Los profesores y familias pueden actuar sobre los menores desde un entorno centralizado de forma que estén concentrados en sus tareas, supervisando y controlando el uso de aplicaciones y acceso a sitios web. Su diseño permite que diferentes supervisores de diferentes jerarquías puedan interactuar con el sistema así como integrarse con otros servicios ya implementados en el entorno.

Personalmente, he probado varios filtros de contenidos en centros educativos durante años. Unos gratuitos, otros de pago; unos fáciles de configurar y administrar, otros más complejos; pero ninguno permitía lo que permite IMTLazarus, que es la gestión por parte de profesores y familias del filtro de contenidos. Para mi, este es uno de los puntos fuertes de esta herramienta en la nube.

¿Qué pasa cuando se llevan los Chromebooks a casa?

¿Qué ocurre cuando los alumnos salen del centro y se llevan los dispositivos a casa? Con IMTLazarus las familias ya no tienen por qué preocuparse ya que los Chromebooks siguen con el filtro de contenidos activado e incluso pueden ir más allá y configurarlo ellos mismos a su gusto e incluso bloquearlos en caso de que así lo deseen.

Lo mismo ocurrirá en horario lectivo, en el que los profesores tendrán acceso a modificar el filtrado por defecto del colegio, para adaptarlo a sus necesidades; así como ver qué están haciendo los alumnos en un momento determinado a través de capturas de pantalla e informes de navegación.

Si tienes curiosidad por ver cómo funciona o en probar una demo, ponte en contacto con nosotros.

Sergi López OrdúñezSergi López es Director de Tecnología en Scooltic. Ha trabajado durante más de una década en los grupos de colegios privados más importantes a nivel nacional e internacional. Cree en el poder de la tecnología al servicio de las personas y en que todo es posible si se tiene la actitud adecuada. Su lema es «unas veces se gana y, otras, se aprende».

Microsoft Office y GSuite/Drive, ahora más compatibles

El mes pasado Google anunció una nueva funcionalidad, que era una demanda continuada de los usuarios. La posibilidad de editar documentos de Microsoft Word, Excel, o Powerpoint, directamente en Google Drive, sin necesidad de convertir los ficheros al formato de equivalente de Google (Docs, Sheets, Slides).

Pues bien, ya es posible. Si haces la prueba, verás que las modificaciones sencillas de un documento de Word, o de Powerpoint se quedan registradas en el propio documento, sin variar su formato.

 

También tienes la opción, si lo prefieres, de convertir al fichero al formato de Google. Ahora es una elección, y  no una obligación. Personalmente, creo que si es un documento en el que vayan a colaborar muchas personas, mejor convertirlo a Documento de Google. Si es un documento personal que sólo vamos a retocar, podemos mantener el formato de Microsoft. Esta es la página de ayuda oficial de Google (en inglés) donde lo explica con más detalle.

Si lo anterior te ha sorprendido, aún hay más novedades: Microsoft hace unos días anunció la posibilidad de acceder a las aplicaciones de Office 365 con tu cuenta de GSuite for Education, como puedes leer en esta entrada (también en inglés). De momento en fase de pruebas en distritos escolares de EEUU, pero en unos meses esperamos poder probarlo.

 

Nota: Para los usuarios de Moodle, ya hace meses informamos en esta entrada de nuestro blog. que se puede acceder con la misma cuenta de GSuite o de Office 365,

Recuerda que en Scooltic podemos ayudaros a configurar vuestras cuentas de GSuite u Office365 de la manera más sencilla para profesorado y alumnado, evitando trabajar con múltiples usuarios y contraseñas.

La simplicidad es una de nuestras obsesiones. ¿Nos permites ayudarte a conseguirlo?

 

Alvaro Catarineu es socio fundador del equipo Scooltic. Ingeniero y docente, con amplia experiencia en dirección de proyectos tecnológicos. Si quieres ampliar información o que te ayudemos con tu proyecto de transformación digital, contacta con nosotros.

Se acabó el curso. Es el momento de «archivar» Google Classroom

Cuando trabajamos en una plataforma colaborativa online, es muy importante organizar adecuadamente la información para poder reutilizarla, compartirla y mejorarla. No hay que partir de cero cada año, podemos aprovechar nuestro trabajo previo, y, ¿por qué no? el de nuestros compañeros/as.

Google Classroom tiene una funcionalidad que permite gestionarlo, y que es imprescindible conocer. Es la funcionalidad de «Archivar» la clase, que permite que las tareas e información de la clase siga accesible (no se borra) pero que no aparezca en el panel de Google Classroom.

Por ello, cada final de curso recomendamos que los colegios que utilizan Google Classroom archiven todas sus clases (archivar, ¡no borrar!)

 

Así todo queda  preparado para el curso próximo crear nuevas clases con los nuevos alumnos. Y podremos reutilizar de forma muy sencilla e intuitiva las actividades realizadas en cursos previos.

En Septiembre encontraréis además 3 novedades en Google Classroom:

-Podréis copiar una Classroom entera de años previos. Sólo tendrás que agregar al nuevo alumnado.

-Encontraréis un menú nuevo llamado LIBRO DE CALIFICACIONES mucho más intuitivo.

-Y (seguramente) podréis calificar con rúbricas, directamente desde Google Classroom.

Esperamos que os resulte de utilidad.

Escuela de Verano Scooltic para Profes: Las UDIs con TIC ya no serán un problema.

La Escuela de verano Scooltic bajo el lema: «Prepara tu Unidad Didáctica con TIC para el próximo curso» es una oportunidad de recargar pilas en unas jornadas lúdicas y formativas después de un duro año de trabajo.

Hemos organizando una escuela de verano los días 10 y 11 de julio, para que puedas aprovechar todos esos momentos de reflexión, ocio y reposo en los que surgen las mejores ideas. La ubicación será el Caxton College en Puzol. En el que disfrutaremos de sus estupendas instalaciones para las actividades formativas, lúdicas…e incluso podremos pegarnos un chapuzón en la piscina (no te olvides el bañador 😉

El objetivo de la escuela es que practiques el diseño de Unidades Didácticas apoyadas en TIC, desarrollo de tareas y ejercicios y la gestión de herramientas de evaluación de las Unidades Didácticas Integradas de tu asignatura, y al finalizar las jornadas tengas preparada una unidad didáctica integrada para el próximo curso.

En formato Taller “Aprender Haciendo” y durante dos días en un ambiente distendido, trabajarás con compañeros de diferentes colegios valencianos para dar rienda suelta a tu creatividad y a las ganas de seguir creciendo tanto a nivel personal como profesional.

Hemos dividido la escuela en tres salas de trabajo:

  • SALA 1 – Área de Lenguas
  • SALA 2 – STEAM
  • SALA 3 – Infantil/Primaria

Además, para los coordinadores TIC, organizaremos en paralelo una sala de Administración TIC para mejorar la gestión del centro educativo aprovechando la tecnología, y para una administración eficaz (seguridad, legalidad, etc.) del trabajo en el colegio con cualquier tipo de dispositivos o con modelos 1:1.

Probaremos vías de progreso con dinámicas de aprendizaje variadas. El objetivo final es que llegues al próximo curso con ganas de poner en marcha todo lo que hayamos creado juntos y al finalizar las jornadas tengas preparada una unidad didáctica para el próximo curso.

Impartido por profesores para profesores, dando sentido al concepto de Aprendizaje entre pares y Aprender Haciendo.

Si te interesa tienes toda la información sobre la agenda de la escuela e inscripciones en este enlace Escuela de verano Scooltic. 

(Para los centros concentrados y privados 100 % bonificable por FUNDAE. Condiciones especiales para los estudiantes de magisterio y  profesores de colegios públicos.)

Anímate. Aprender Haciendo. Comunidad de Aprendizaje.

Certificado Google Educación Trainer. Julio Gimenez.Curioso, inquieto, amante de la vida y emprendedor sin freno, cursó la carrera de Economista hace ya bastantes año. Ahora en permanente aprendizaje y disfrutando de su trabajo como consultor y formador en el Desarrollo de Planes de innovación digital educativa en los colegios de la Comunidad Valenciana y Murcia.
Está certificado como Google Trainer y Microsoft Innovative Expert.

#GEGVALENCIA 2019. Otra forma de aprender

En Mayo se celebró en Valencia un evento muy importante para el ámbito educativo. La comunidad de profesores de Google volvió a convocarnos para darnos la posibilidad de compartir conocimientos y experiencias, para poder desvirtualizar a compañeros que seguimos por las redes y, cómo no, para reflexionar y aprender mucho. Si te lo perdiste, aquí tienes todo.

Tras un día y medio intenso (y en fin de semana), puedo decir que ha merecido la pena estar entre profesores comprometidos con la enseñanza, interesados en las nuevas tecnologías y en mejorar tanto la metodología como la evaluación.

Y es que ésta ha sido una de las cuestiones clave de todo el evento. Después de escuchar a Gonzalo Romero, Jaume Feliu (Corubrics) y a Gerva Fernández, me quedo con la sensación de que es el gran tema pendiente en educación. Ya no se trata de poner notas sino de saber qué estamos calificando, cómo lo hacemos y hasta qué punto es necesario puntuarlo todo.

Para Jaume Feliu ha llegado el momento de darle más importancia a las competencias, al proceso, y llevar a cabo una evaluación formativa más que sumativa. Preguntando a los presentes, el 84% estuvimos de acuerdo en que evaluar no debe ser sinónimo de castigar; pero si analizamos nuestras acciones, ¿cumplimos lo que pensamos? ¿Acaso no nos fijamos demasiado sólo en el producto que pedimos? ¿Por qué no poner el foco también en el contenido trabajado, el grado del objetivo conseguido y en la misma competencia? La importancia de la metacognición también estuvo presente en la reflexión: ¿Qué acaba sabiendo el alumno? ¿Cómo lo ha aprendido? ¿Para qué le va a servir?

 

En la misma línea, Gerva Fernández propone que el análisis sea completo y, por tanto, que cada profesor revise y valore también su propio trabajo. A mi entender, eso implica una buena capacidad de autocrítica, reflexión y humildad. Ser más cercanos, reconocer cuando nos equivocamos y saber escuchar a los alumnos. Con su idea de evaluación formativa y formadora puede conseguirse. En su taller pudimos aprender algunas funciones de los formularios que suelen pasar más desapercibidas, como la posibilidad de añadir comentarios sobre las respuestas. Además, compartió con todos nosotros su generador de exámenes.

 

Y hubo más, claro. Todo fue interesante e inspirador.

Como reflexión final, me quedo con el espíritu que vibraba en el ambiente: posibilidad, sinceridad, libertad y motivación.

Posibilidad porque el encuentro GEG está abierto a todo aquel que tenga algo interesante para compartir. De profesores para profesores.

Sinceridad porque, ¿para qué engañar? Todos sabemos cuál es la la realidad que vivimos en los centros, los problemas de inatención que se dan en las aulas. Si una herramienta TIC o un tipo de metodología no ha funcionado, se comparte también. De nada sirve mentir.

Libertad porque, si al comenzar un taller, alguien veía que tenía poco a hacer allí, podía buscar otra sala para seguir aprendiendo. Puertas abiertas.

Y motivación porque las ganas de crear, desvirtualizar y compartir se respiraban en el aire.

Los asistentes regresamos a casa inspirados, con ánimo renovado. Que no nos paren ahora. Don’t stop me now

 

 

Lola Moreno es parte del equipo Scooltic. Profesora de Lengua Castellana, Lengua Valenciana y Literatura Universal. Le interesa el sistema educativo y su necesidad de renovación. Autora del blog La clase de Lola. Nominada al premio a la mejor docente (premios Educa Abanca)

 

¿Quieres acabar el curso escolar 2019 con tu Certificado Google Educación?

Tras las buenas experiencias y las valoraciones positivas de los asistentes a las últimas sesiones formativas intensivas («bootcamp»). Tenemos previsto reeditar la experiencia antes de finalizar el curso escolar y queremos que puedas iniciar el próximo curso con tu Certificado Google Educación. 

Ya tenemos fechas para los Bootcamp de Valencia, serán el día 25 de junio GEL 2 (Google Educador Nivel 2) y el día  27 de junio GEL 1 (Google Educador Nivel 1). Si prefieres hacerlo en Murcia, también tenemos fecha para el Bootcamp de GEL1, sera el 24 de junio.

¿Qué es un Bootcamp?

Un Bootcamp Google for Education es un entrenamiento intensivo sobre las aplicaciones de G Suite enfocadas al sector educativo. Te permitirá prepararte para obtener una certificación oficial de Google. Dirigido a profesionales y estudiantes del sector educativo que poseen cierta experiencia en el uso de G Suite for Education. Las sesiones serán dirigidas por Google Trainers Certificados, para optimizar la preparación de las actividades y que puedas sacarle el máximo jugo a las aplicaciones de Google for Education.

Certificado Google Educación Level 1

Certificado Google Educación Level 2                                

Certificado Google Educación Trainer

Los participantes en anteriores experiencias lo recomiendan:

Bootcamp Certificado Google educación. Objetivo Cumplido.

¿Cómo y dónde informarme e inscribirme?

En este enlace tienes toda la información para los Bootcamp de Valencia, y recuerda que si tu colegio tiene crédito formativo disponible (FUNDAE). La formación es bonificable.

Para el Bootcamp de Murcia toda la información al respecto en este enlace.

¿Te animas a salir del colegio para vivir una experiencia formativa diferente, divertida y totalmente práctica, junto con docentes de otros centros educativos? Inscríbete aquí.

Y si en esas fechas no puedes venir, pero te interesa, indícanoslo y te avisaremos en Diciembre de 2019 que tendrá lugar la próxima edición. También podemos organizar un bootcamp para los profesores de tu colegio, en tu propio centro, coordinandolo en base a vuestras necesidades, disponibilidad y niveles. Para cualquier consulta puedes escribirnos a info@scooltic.es

más información en : FAQs Certificación Google Educator Level  1 y 2

Anímate, a por tu Certificado Google Educación. Aprender Haciendo. Comunidad de Aprendizaje.

Certificado Google Educación Trainer. Julio Gimenez.Curioso, inquieto, amante de la vida y emprendedor sin freno, cursó la carrera de Economista hace ya bastantes año. Ahora en permanente aprendizaje y disfrutando de su trabajo como consultor y formador en el Desarrollo de Planes de innovación digital educativa en los colegios de la Comunidad Valenciana y Murcia.
Está certificado como Google Trainer y Microsoft Innovative Expert.

 

Registro horario obligatorio… ¿puedo hacerlo con mi cuenta de GSuite?

Registro horario obligatorio

El próximo 12 de Mayo entra en vigor la obligatoriedad que que todos los empleados de una organización registren su horario de entrada y de salida de su jornada laboral. Las organizaciones educativas, también.

Existen multitud de soluciones, desde un simple registro de firmas en papel (que es válido), hasta las soluciones técnicas más complejas con reconocimiento facial, biométrico, tarjetas personalizadas, etc.

Ahora bien, cuanto más compleja es la solución, más inversión requiere en «dispositivos lectores», y además, en tiempo de alta y configuración de usuarios, gestión de identificadores de usuario, etc.

En Scooltic conocemos bien que, en los centros educativos, si la inversión ya es un freno, el tiempo necesario para registrar datos en una nueva plataforma, añade una carga administrativa que convendría evitar.

Solución Gsuite –> KAIROS

Por eso, con el apoyo y consejo de docentes, hemos desarrollado KAIROS, una aplicación WEB, 100% integrada con GSuite pensada para gestionarse desde dispositivos móviles. Esta solución esta pensada para que el registro horario no requiera carga administrativa alguna, ni inversiones en dispositivos.

El identificador del usuario es… tu usuario de GSuite (profesor@colegio.es). Que te identifica -digitalmente- del mismo modo que podría hacerlo una tarjeta.

Y para registro de horario…te basta el móvil (o la tablet, o tu portátil) dado que puedes fichar desde cualquier lugar, en cualquier momento, y desde cualquier dispositivo.

Así, podrás «fichar» desde la puerta del colegio, pero también desde la ciudad que estés visitando con tu alumnado, o desde cualquier lugar en el que estés realizando tu labor docente. El sistema registra quién eres, en qué hora estás «fichando» y cuál es tu ubicación.

(Para lo más técnicos y/o curiosos: Este desarrollo lo hemos realizado con una herramienta llamada Google App Maker, que está disponible en G Suite for Education.

Estos desarrollo nos permiten ampliar las funcionalidades de GSuite y adaptarlas a las necesidades del centro educativo. El equipo de desarrolladores Scooltic es experto en desarrollo de soluciones Google, donde prima la simplicidad y sencillez ).

Si quieres conocer más, en este site puedes ampliar y solicitar información sobre KAIROS. Desde 240 euros/año en tu colegio.

Y si tienes alguna duda, puedes indicarla en comentarios y te responderemos.

Decálogo de obligaciones en los colegios para cumplir con la normativa legal en protección de datos.

Nuestros amigos de PRODAT nos dan unas pautas clave para los colegios:

 

Todos los colegios deben confeccionar y mantener un “registro de actividades de
tratamiento”[i] (RAT) bajo su responsabilidad (con inclusión, si es posible, de una descripción general de las medidas de seguridad adoptadas) y, si fuera solicitado, ponerlo a disposición de la autoridad de control (Agencia Española de Protección de Datos – AEPD) para que ésta supervise las operaciones de tratamiento.

Todos los colegios deben tomar las medidas oportunas para facilitar a las familias, a los alumnos y a los empleados la información[ii] que exige la normativa de forma concisa, transparente, inteligible y de fácil acceso, utilizando un lenguaje claro y sencillo, y que puede ser facilitada por escrito o por otros medios como, por ejemplo, electrónicos (página web) o iconografía normalizada.

Los colegios, así como todos los empleados que traten datos personales, están sujetos al deber de confidencialidad, que será complementario de los deberes de secreto profesional de conformidad con su normativa aplicable; estas obligaciones se mantendrán incluso después de haber finalizado la relación de los empleados con los colegios.
Los colegios tomarán las medidas necesarias para garantizar que cualquier persona que actúe bajo su autoridad y tenga acceso a datos personales solo pueda tratar dichos datos en el ejercicio de las funciones que tenga asignadas.

Cuando los colegios precisen la contratación de un tercero que no forme parte de su
organización para realizar un tratamiento de datos personales[iii] (servicio de comedor, servicio médico, transporte o para la realización de actividades extraescolares) deben elegir únicamente a aquellos encargados de tratamiento que ofrezcan garantías suficientes (conocimientos especializados, fiabilidad y recursos) de cara a la aplicación de medidas técnicas y organizativas apropiadas, de manera que su tratamiento sea conforme a la normativa y garantice la protección de los derechos del interesado.
El encargado del tratamiento debe tratar los datos únicamente conforme a las instrucciones del colegio, no pudiendo ser utilizados para finalidades distintas de las previstas en el contrato, ni comunicados a otras personas, ni siquiera para su conservación, y con la obligación de, una vez finalizado el contrato, devolver o destruir los datos tratados (se considera una buena práctica que se asegure la destrucción o devolución de los datos con un certificado de destrucción o con un acuse de recibo).
No se consideran encargados del tratamiento a las personas físicas que tengan acceso a los datos personales en su condición de empleados del colegio, como el equipo directivo, los profesores, o el personal de administración y servicios.

Los colegios deben obligatoriamente designar un “delegado de protección de datos” (DPD) atendiendo a sus cualidades profesionales (conocimientos especializados del derecho y la práctica en materia de protección de datos) y a su capacidad para informar y asesorar al colegio y a los empleados, supervisar el cumplimiento normativo (asignación de responsabilidades, concienciación y formación del personal), resolver reclamaciones que se puedan plantear, además de ser el interlocutor y cooperar con la autoridad de control (AEPD) y con los interesados.

Los colegios deben tratar los datos de manera lícita, leal y transparente en relación con las familias, alumnos y empleados; recogerlos para fines determinados, explícitos y legítimos; los datos deben ser adecuados, pertinentes y limitados a lo necesario en relación con los fines para los que son tratados; deben ser exactos y actualizados; deben adoptarse todas las medidas razonables para que se supriman o rectifiquen sin dilación los datos personales que sean inexactos; deben mantenerse de forma que se permita la identificación de los interesados durante no más tiempo del necesario para los fines del tratamiento de los datos personales; tratados de tal manera que se garantice una seguridad adecuada de los datos personales, incluida la protección contra el tratamiento no autorizado o ilícito y contra su pérdida, destrucción o daño accidental, mediante la aplicación de medidas técnicas u organizativas apropiadas.
Los colegios son responsables del cumplimiento normativo y deben ser capaces de demostrarlo («responsabilidad proactiva»).

Los colegios deben realizar una valoración del riesgo que implique el tratamiento de datos que realicen o vayan a realizar (pérdida, destrucción o alteración por mero accidente o de forma ilícita o acceso no autorizado), con la finalidad de implantar las medidas de seguridad técnicas y organizativas teniendo en cuenta el coste de la técnica, los costes de aplicación, la naturaleza, alcance, contexto y fines del tratamiento, y los riesgos para los derechos y libertades.

Todos los colegios deben tener la capacidad de garantizar la confidencialidad, integridad, disponibilidad y resiliencia [iv] permanentes de los sistemas y servicios de tratamiento; la capacidad de restaurar la disponibilidad y el acceso a los datos personales de forma rápida en caso de incidente físico o técnico; así como establecer un proceso de verificación, evaluación y valoración regulares de la eficacia de las medidas técnicas y organizativas para garantizar la seguridad del tratamiento.
Los colegios deben conocer las aplicaciones que vayan a utilizar, su política de privacidad y sus condiciones de uso antes de utilizarlas, debiendo rechazar las que no ofrezcan información sobre el tratamiento de los datos personales que realicen (algunas aplicaciones utilizadas no ofrecen suficiente información para valorar su adecuación a la normativa); es recomendable que los colegios documenten las evaluaciones realizadas dejando constancia de los aspectos que han sido analizados y de los resultados obtenidos.
Es importante que el uso de las aplicaciones no implique una transmisión de los datos de los alumnos al prestador del servicio contratado para que los utilice para sus propios fines o los almacene de forma permanente, incluso con posterioridad a la terminación del contrato, tampoco debería implicar la renuncia del colegio al acceso a los datos o a su supresión.

Los colegios deben arbitrar fórmulas para facilitar a las familias, alumnos y empleados el ejercicio de sus derechos, incluidos los mecanismos para solicitar y, en su caso, obtener de forma gratuita, en particular, el acceso a los datos personales y su rectificación o supresión, así como el ejercicio del derecho de oposición.
Los colegios deben proporcionar medios para que las solicitudes se presenten por medios electrónicos, en particular cuando los datos personales se tratan por medios electrónicos y responder a las solicitudes del interesado sin dilación indebida y a más tardar en el plazo de un mes.


Por último, cuando acontezca una brecha de seguridad de los datos personales, los colegios la notificarán a la autoridad de control (AEPD) sin dilación indebida y, de ser posible, a más tardar 72 horas después de que haya tenido constancia de ella, a menos que sea improbable que dicha brecha de la seguridad constituya un riesgo para los derechos y las libertades de las personas físicas.

[i] El RAT debe contener el nombre y los datos de contacto del colegio y del DPD; las finalidades de los tratamientos; una descripción de las categorías de interesados (alumnos, empleados, etc.) y de las categorías de datos personales (nombres, apellidos, sobre la salud, etc.); las categorías de destinatarios a quienes se pueden comunicar los datos personales (seguro escolar, etc.), incluidos los destinatarios en terceros países (caso de G-Suite for Education, Office 365, etc.); y cuando sea posible, los plazos previstos para la supresión de las diferentes categorías de datos y una descripción general de las medidas técnicas y organizativas de seguridad.

[ii] Contenido mínimo de la información: a) la identidad y los datos de contacto del colegio; b) los datos de contacto del DPD; c) los fines del tratamiento a que se destinan los datos personales y la base jurídica del tratamiento; d) cuando el tratamiento se base en el interés legítimo, informarlo; e) los destinatarios de los datos personales; f) en su caso, la intención del responsable de transferir datos personales a un tercer país.

[iii] El tratamiento debe regirse por un contrato que vincule al encargado respecto del colegio y que establezca el objeto, la duración, la naturaleza y la finalidad del tratamiento, el tipo de datos personales y categorías de interesados, y las obligaciones y derechos del colegio.

[iv] Capacidad de un material, mecanismo o sistema para recuperar su estado inicial cuando ha cesado la perturbación a la que había estado sometido.

 

 

Manuel Gil lidera el departamento jurídico de PRODAT en Valencia. Asesoran a un gran número de centros educativos para su adecuación y cumplimiento de la cambiante normativa legal relativa a protección de datos (LOPD, RGPD, etc.) Si tienes alguna duda sobre este decálogo puedes contactar con ellos en mgil@prodatvalencia.es

¿Ha cambiado Internet nuestra forma de aprender?

Leo un tweet interesante sobre una investigación histórica, clico en el enlace para saber más y se me abre una pantalla con una franja central llena de palabras sobre un fondo en movimiento que anuncia una película. Letras multicolores y enormes incluidas. Mis ojos se desvían automáticamente allí. Casi sin darme cuenta estoy leyendo en internet el título y el eslogan. Reniego de mí misma y me ESFUERZO por concentrarme en la información que buscaba.

Corrijo ante el ordenador (por aquello de resolver dudas) con música de YouTube de fondo. La pantalla hace rato que quedó en negro, pero de pronto, al final de una de las canciones instrumentales, voces desconocidas me venden un producto de belleza de cualidades casi mágicas. Molesta por la interrupción levanto la cabeza del comentario de texto en el que estaba concentrada, accedo a la pestaña correspondiente, espero los segundos obligatorios y salto el anuncio.

 

Cuando era una adolescente recuerdo tener una cinta de casete siempre preparada en mi equipo de música para poder grabar aquellas canciones que tanto me gustaban. Me enfadaba si el locutor interrumpía la melodía. Después, escuchando aquellas cintas una y otra vez, memorizaba el orden en que habían quedado registradas. En cuanto acababa una, a mi cabeza llegaba el sonido de la siguiente. Teníamos menos distracciones sensoriales, repetíamos y memorizábamos.

Pero ahora todo eso ha cambiado con internet. Nos bombardean los estímulos visuales y sonoros. Si a esto le añadimos el hecho de que todo es “googleable”, la realidad es que nuestra capacidad de interés y retención se ha visto mermada.

Defiendo el uso de la tecnología, sus herramientas son versátiles y captan nuestra atención, pero también creo que la multiplicidad de focos que nos ofrecen la mayoría de páginas web y las redes sociales ha hecho que no nos esforcemos en conservar datos y que cada vez nos cueste más leer textos que pasan unas determinadas líneas. Nos parecen largos.

Gran parte de nuestros conocimientos son casi instantáneos. Siempre he hablado de ”memorizar para vomitar en un examen”, pero ahora también nos pasa con infinidad de datos que buscamos en la red a lo largo del día.

Llevado al ámbito educativo, la situación preocupa. ¿Por qué ahora los alumnos saben menos de morfología y sintaxis, por ejemplo? Supongo que hay dos motivos principales: uno es que a la mayoría no les interesa el tema, y el segundo es que, inconscientemente, piensan que la información siempre estará ahí, en algún sitio, para volver a ella y repasarla antes de que se les exija en una prueba. Conocimiento instantáneo.

Esta situación también afecta a sus hábitos lectores. Cada vez les cuesta más acercarse a los textos largos porque les implica tiempo de dedicación y también porque están perdiendo vocabulario. No entienden gran parte de lo que leen.

Con todo esto, otro reto se nos plantea al profesorado ante esta generación digital: captar la atención de unos alumnos cada día más imbuidos en la heterogeneidad de Internet. ¿Seremos capaces de lograrlo?

Si quieres aportar tu opinión, podemos conversar en twitter @lolamorenolozan

 

Lola Moreno es parte del equipo Scooltic. Profesora de Lengua Castellana, Lengua Valenciana y Literatura Universal. Le interesa el sistema educativo y su necesidad de renovación. Autora del blog La clase de Lola. Nominada al premio a la mejor docente (premios Educa Abanca)